Europe llevó ayer al Bilbao Arena de Miribilla una celebración con dos tiempos: el de una banda que sigue ampliando su repertorio y el de las canciones que sus seguidores llevan décadas haciendo suyas. La cita formaba parte del cuadragésimo aniversario de The Final Countdown.
La apertura correspondió a The Damn Truth, con Lee-La Baum al frente. Después, Europe encontró un recinto con huecos visibles y una audiencia cuya respuesta creció al llegar los clásicos. Según la crónica de Alfredo Villaescusa, John Norum destacó por la precisión de su guitarra y Joey Tempest conservó solvencia vocal, adaptando algunos pasajes a su registro actual.
El arranque reunió «Scandinavian Eyes», «Walk the Earth» y «Superstitious». La selección dibujaba una trayectoria más amplia que la de su éxito universal, antes de entrar en el bloque dedicado a su álbum de 1986.
«Prisoners in Paradise», interpretada por Tempest junto al teclado de Mic Michaeli, aportó uno de los momentos más emotivos. «Rock the Night» y «Carrie» intensificaron la participación; también hubo espacio para recuperar «Ninja», «Heart of Stone» y «Love Chaser». El cierre con «The Final Countdown» levantó a buena parte del público.
Ese recorrido permite leer la noche como una negociación entre presente y memoria. Europe conserva canciones capaces de eclipsar todo cuanto las rodea; el desafío de una gira como esta consiste en aprovechar su fuerza para volver a escuchar el resto.






0 comentarios
Todavía no hay comentarios. Sé la primera persona en participar.